UN LOGROSÁN DE LEYENDA: 5. El fin del mundo

 Todos hemos escuchado alguna vez leyendas que pregonan un cercano fin del mundo. El año pasado, sin ir más lejos, todos los medios de comunicación se hicieron eco de una antigua leyenda maya que predecía que este se produciría en 2012.

LA MONA Y EL TORREZNO

LA MONA Y EL TORREZNO en una cornisa de la Iglesia de San Mateo de Logrosán

Esa incapacidad del ser humano de predecir la fecha en la que se acabará el mundo ha generado multitud de leyendas en todas las culturas. Son leyendas de misterio y supersticiones, que intentan dar una explicación no religiosa a hechos inexplicables y lo suelen hacer por la vía de la superstición.

En Logrosán hay una leyenda, convertida casi en dicho popular, que atribuye esta capacidad a una gárgola con forma de simio de la iglesia de San Mateo ya que “cuando la mona se acabe el torrezno se acabará el mundo”.  Precisamente en la postura en la que está dicha gárgola parece estar llevándose algo a la boca. Sin duda, es una forma que encontró la imaginación popular de alargar  ese final todo lo posible, como ocurre en otras leyendas, como la de la mesa de Salomón. Se trata de una mesa que formaba parte de un tesoro legendario  que provenía de Jerusalén y según la tradición, se encontró en Mérida y que la leyenda dice que dará a su propietario el conocimiento absoluto pero también afirma que el día que vuelvan a encontrarla, el fin del mundo estará próximo.

Volviendo a nuestra mona, las gárgolas o desagües de tejados de templos y palacios esculpidos con figura animal (animales fantásticos) o humana han despertado la imaginación del pueblo desde que empezaron a utilizarse en arquitectura. En estas manifestaciones centenarias los antiguos recreaban el mal y el poder divino, las caricaturas del hombre pecador y también sus bondades. De hecho, la figura del mono representa una caricatura del ser humano.

No hay que irse muy lejos para encontrar una leyenda relacionada con otra gárgola en forma de mono: la leyenda de la Casa del Mono de Cáceres. Hay varias versiones de esta leyenda, pero la más extendida cuenta que en esta casa vivía un matrimonio formado por un rico comerciante y una bella joven, que no conseguía concebir hijos. Lo intentaron todo: consultaron a santeros y curanderas, y probaron brebajes y ungüentos; pero no tuvieron éxito. Para tratar de alegrar a su esposa, el comerciante le trajo un mono de uno de sus viajes por América. El mono se convirtió en el centro de atención de la mujer, quien lo trataba como si fuera su hijo.

Con el tiempo, el mercader volvió a partir rumbo a las Américas, dejando a su mujer sola con el mono. Según la tradición, una noche de tormenta un noble y apuesto caballero pidió cobijo en la casa, acabando en el lecho de la joven señora. Al día siguiente el joven partió y nada más se supo de él.

Cuando el mercader volvió, su esposa le esperaba con la noticia que tanto ansiaban: estaba esperando un hijo. El marido escuchó asombrado y jamás pregunto cómo pudo ser.

El nacimiento del niño llenó toda la casa de felicidad, menos al mono que había dejado de ser el centro de atención. Rabioso y loco de celos, en un descuido de la familia el mono agarró al niño y lo arrojó por la ventana. Poco tiempo después, la madre de la criatura murió también de la pena que le produjo semejante pérdida.

El mercader, lleno de odio, ató al mono con unos grilletes al final de la escalera por pies, muñecas y cuello. Finalmente, el animal murió de dolor y de hambre.

Concluye la leyenda que tiempo después el rico mercader, para que no se olvidara aquella dolorosa historia, mandó esculpir en la fachada rematando la cornisa tres gárgolas que representan, a un hombre mayor barbudo y dolorido, a una mujer desnuda llorando, y a un simio con un niño; y en el patio interior de la casa en la escalera la figura esculpida de un mono atado con una cadena al pasamano.

                                                                              Esperanza Leandro

Gracias a la colaboración de una de nuestras lectoras estamos preparando varios artículos de canciones del pueblo. Ya sabéis que esta sección la hacemos entre todos para todos, así que si queréis colaborar, podéis aportar las canciones que recordéis (canciones de cuna, de juegos infantiles, de la comba, de labranza, de siega, de boda, de ronda,…) mandándolas a info@logrosanaldia.com.

One Comment to “UN LOGROSÁN DE LEYENDA: 5. El fin del mundo”

  1. Avatar de Desconocido

    De pequeño me aterrorizaba esta leyenda.

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