REFLEXIÓN CIUDADANA. Aplausos y solidaridad

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Me emociona escuchar cada tarde esos aplausos solidarios agradeciendo al personal sanitario el enorme esfuerzo y sacrificio al que cada día se someten para velar por la salud de las personas hospitalizadas y que además nos transmiten esa tranquilidad de saber que cuando seamos nosotros los afectados, da igual si es por esta pandemia o por cualquier otro motivo, tenemos a nuestra disposición unos profesionales que sabemos van a hacer lo imposible, infinidad de veces poniendo en riesgo su salud, para salvaguardar la nuestra.


Yo quiero extender ese reconocimiento al resto de profesionales que hacen que nos sigan llegando medicamentos, que tengamos luz y agua corriente, que nos garantizan la seguridad ciudadana, a quienes curran todo el día detrás de un mostrador para que cuando vayamos a por el palet de garbanzos o de yogures lo tengamos solo para nosotros y por supuesto a esos transportistas que no llegan a dar abasto y hacen horas y horas al volante para que podamos seguir acaparando productos de primera necesidad sin pensar que cuando esas personas, que lo están dando todo por que no tengamos carencias en todos estos servicios y productos, también tienen sus necesidades y resulta que cuando terminan sus agotadoras jornadas y se acercan al supermercado a comprar para comer, simplemente para comer, ven con  estupor que esos que nos solidarizamos con ellos aplaudiendo todas las tardes, hemos dejado vacías las estanterías, hemos asaltado el super ya a primera hora de la mañana no vaya a ser que se acabe y no pueden ni elegir lo que esa noche van a cenar. Seguro que su altruismo les hace pensar que nuestra actitud está plenamente justificada, pues tanto aplauso solidario quema mucha energía y tenemos que estar bien alimentados para poder seguir agradeciéndoles su enorme sacrificio.

Pienso que la solidaridad cuando no nos cuesta nada no lo es tal, sino postureo, el egoísmo nos invade y se ha convertido en pandemia como efecto secundario de la del coronavirus, la diferencia es que una es nueva y aún no está claro cómo atajarla y la otra se repite una y otra vez a lo largo de la historia y la solución es sencilla. Educación, civismo y SOLIDARIDAD.

Un logrosano anónimo.

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One Comment to “REFLEXIÓN CIUDADANA. Aplausos y solidaridad”

  1. Comparto tu punto de vista. Es intolerable acaparar productos de primera necesidad. Otras personas pueden necesitarlos

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