A Manuel Palacios, que se ha ido “como del rayo”

 

manuel palacios 01            El jueves, en el fondo de nuestro corazón nos negábamos a aceptarlo. Todos sus amigos mirábamos el whatsapp y esperábamos una llamada o un mensaje que lo desmintiera. Tenía que ser un error, un malentendido, un rumor propagado, una pesada broma.  Mas esta extraña Existencia, y el vasto Universo que la alberga, son así de contumaces. Arrollan por sistema los sentimientos, la lógica y la vida. La esperanza suele ser solo un pasillo que conduce al destino.

            Hoy, ya sabemos a ciencia cierta que nunca más veremos a Manuel Palacios Loro, que nunca más volveremos a escuchar su voz lírica, que jamás volveremos a sentirnos envueltos en aquellos abrazos largos y espesos, ni escucharemos su risa limpia y estridente, ni nos  partiremos de risa con sus chistes, o nos devanaremos los sesos son sus alegatos sobre la ciencia, el pensamiento o el teatro del mundo. Así de cruel.

            Recuerdo, una tarde de verano en que encontré a don Benigno, su padre, interviniendo las entrañas de una una oveja en el suelo de su finca del río, embadurnado de sangre hasta el antebrazo. Levantó la vista y sus ojos aumentados tras las gafas me explicaron aquel experimento animal en busca de la vida que se escapaba por los ojos vidriosos de aquella pobre ‘ovis aries’. Manolín, que por aquel entonces solo era un bachiller, miraba fisgón las humeantes vísceras admirando secretamente a su padre, que era, nada menos que amigo de Félix Rodríguez de la Fuente.

            Hace ya una eternidad que se nos fue aquel cirujano campestre, como voló Rodríguez de la Fuente, como suelen volar los buenos de este mundo, como del rayo, con infinita injusticia, sin avisar y dejándonos sollozar desnudos en el último banco de un parque solitario.

            Finalmente, ya podemos empezar a creérnoslo, a digerir su falta. Nos  ha  dejado ayer, impío, este médico, músico de inteligencia viva, amante de las causas perdidas del mundo, de risa abierta y mirada clara. Una rara avis, un buenazo inteligente.

Hasta siempre amigo del alma. (José Muñoz)

 

8 comentarios to “A Manuel Palacios, que se ha ido “como del rayo””

  1. Recuerdo como era de pequeño. Manolin. Jugábamos en la puerta de su abuela .También recuerdo a su padre don Benigno, alguna vez tuve que ponerme en sus manos.- Descanse en paz

    Me gusta

  2. Me uno al dolor de familia, amigos y seguidores de LAD por pérdida tan querida

    Me gusta

  3. Me quedo con los muy buenos momento que pasamos juntos un abrazo eterno hasta siempre Manuel

    Me gusta

  4. Sólo GrRACIAS, Manolo ¡Qué pobres me suenan estas palabras! Pero ¿cómo expresar la profunda emoción que la sinrazón de tu temprana pérdida produce en nuestro corazón? Sin embargo me conforta saber que ahora estás en una dimensión más amable que la terrena. Y sé también que tú no querrías vernos tristes. Eres, eras… demasiado inteligente y GENEROSO… Hasta siempre, Manuel, amigo de todos. Descanza en PAZ.

    Me gusta

  5. Que imperceptible
    y delgada la vida
    la vida y la muerte
    la muerte y la vida.

    Ver partir lo amado
    y en horas perdidas
    llorar entre raíles
    mirando la linea
    del fondo del mar
    ver extrañas palabras
    entre caricias.

    Las olas me arrastran
    a la catedral de cenizas
    solo es aire
    solo es ruido
    luz noche arena
    una muerte pequeña
    de una larga vida.

    Perdón de mortales
    luces de mañanas
    horas compungidas
    minutos de locos
    la linea la vida
    la vida y la muerte
    la muerte y la vida
    atraviesa los montes
    como de mentira.

    Mirando de lejos
    transportan vagones
    de vidas complejas
    en ellos me miro
    queriendo abrazar
    la delgada linea
    del tiempo y el cuerpo.

    Centro de recuerdos
    presagios nostálgicos
    que mis besos vayan
    de raíz a la boca
    de tal gaviota
    reciba mi anhelo
    distendidos y triste
    pues para ella fueron
    solo para ella.

    Vuelvo aquel instante
    que es lo mas simple
    escribir bajo el ala
    del ángel perverso
    de sombras de lluvias
    y morir de esa forma
    haciendo el amor
    con secas raizes
    y melancolía sin huesos

    Allí he de quedar
    entre sollozos y frustrado
    gracias a la vida
    la vida y la muerte
    y en horas perdidas
    la muerte y la vida,, ,,,,Emilio todon,,,,,para mi amigo manolin para mi

    Me gusta

  6. Emotivas palabras Pepe, gracias.

    Me gusta

  7. Le sobraba vida. La iba derrochando por las esquinas de nuestro pueblo. Siempre alegre. Desprendía luz que deslumbraba. Este fuego fatuo nos ha dejado sin referente con el que compararnos, del que aprender, al que enseñar. Luchador infatigable. Disfrutador de la vida. Artista y renacentista. Siempre diferente pero siempre igual. Un loco genial. Orgulloso pueblerino y ciudadano mundial. Y mil más. Y mil millones más.

    Nos deja blancos. Con esa sensación que queda cuando sabes que todo no será igual. Y nos deja con una pena. En el alma. Corazón. Y mente. Una negra pena.

    Este pueblo será mucho menos sin él pero es mucho más gracias a él. Igual que yo.

    Tanto más podría decir. Y me dejo para mí lo peor y lo mejor. Lo peor este dolor sabiendo que no está más. Lo mejor la parte de mi que es suya, que la viviré mientras yo esté. Aunque ahora con limpiar lágrimas no lo pueda ver.

    Sé que su último pensamiento ha sido feliz y bello y que se está allí flotando, disfrutando, para siempre. Así es.

    Me gusta

  8. Preciosa despedida

    Me gusta