EL TINTERO DE MARÍA. Los juegos en mi niñez

El juego es uno de los elementos indispensable y básico en el desarrollo del niño, a través de él se desarrollan sus capacidades, aprenden a conocer la vida jugando. El juego desarrolla capacidades físicas, desarrollo sensorial y mental, afectivas, porque experimentan emociones, sorpresas, expectación, alegría, creatividad, imaginación…e indudablemente hábitos de cooperación, diversión en grupo…SOCIALIZACIÓN.
Hoy el juego ha pasado a ser más individual, su vida gira en torno a máquinas… aísla… hace niños menos felices.
Yo quiero recrearme en los juegos de mi niñez, de nuestra niñez…juegos participativos… añoranzas de vivencia en grupo.¿Quién no recuerda ver jugar a sus hermanos o vecinos a pídola (o burro)?, unos tirándose encima de otros… cuántas risas y cuántos castañazos.
¿Y los bolindres?, mis hermanos los hacían con barro, cuando estaba la bolita hecha los ponían al sol a secar, recuerdo perfectamente la forma de poner los dedos de la mano para llevar el bolindre al “güa”… algunos se rompían en dos al menor golpe, luego ya jugaban con las bolas de cristal, canicas, pero no todos podían comprarlas.
El aro y la guía de alambre… algunos eran verdaderos expertos… no era tan fácil, yo al menos no daba ni una.
Con una triste caja de cartón y una cuerda, los críos hacían sus carros…
¿Os acordáis de las bolsas donde venían los indios de plástico y los confederados?, se pasaban las horas muertas jugando con ellos…organizando batallas, donde casi siempre ganaban los indios.
El fútbol era el juego de casi todas las plazas, más de una vecina tiraba agua desde la ventana para que se fueran a jugar a otro sitio, pero todo se tomaba a risa, sanamente. Mi hermano Manolo llegaba a casa “ empapao” en sudor, rojo como un tomate… mi madre lo regañaba y él se quedaba sentado en la calle de la Olivilla hasta que se le pasaba un poco el sofoco, pero aun así la bronca le caía.
Pero hay una cosa que recuerdo y que nunca logré entender: las guerras a pedradas, no eran una banda contra otra, no, eran todos amigos .Unos se apostaban detrás de una esquina…otros en otra… piedra va, piedra viene…en cuanto uno era herido ( pitera en la cabeza), todos juntos a socorrerlo. La guerra se acababa, ganaba el que acertaba…se aceptaba y todos contentos. Anda que no se lanzaron piedras desde el cerro de San Cristóbal para abajo… alguno que yo me sé… llegó a casa con la mano en la cabeza y chorreando sangre por el brazo…
Las cuatro esquinas, el escondite… noches de vecinos en la calle Oliva.
Nosotras no jugábamos a las cocinitas…jugábamos a los “cacharritos”… nuestros platitos, tacitas, cazuelitas…haciendo comiditas, compartíamos todo, cada una aportaba los que tenía y pasábamos ratos maravillosos.
¿Os acordáis del juego del clavo?, cuando llovía y la tierra de la calle estaba húmeda, lanzábamos el clavo, tenía que quedar prendido…el que más lejos llegaba, ganaba.
¿Y del truco?… aún recuerdo los dibujos en el suelo, con sus números, la piedra que tirábamos y las canciones que íbamos cantando…
Todas teníamos alguna muñeca de trapo hecha por nuestras madres, las cunas eran cajas de cartón…tenían su colchoncito… sus sabanitas… hacíamos vestiditos con trozos de tela… un agujero para la cabeza y dos para los brazos…y listo…
Los recortables… los cromos de frutas, de flores, de árboles…. jugando a darlos las vuelta con la mano hueca.
¿Y el veo, veo?… teníamos que centrarnos en lo que teníamos a la vista, muy a la vista…había+ alguna que se iba al mundo de las estrellas y no había quien acertara.
¿El corro?… al corro de la patata comeremos ensalada, lo que comen los señores, naranjitas y limones….
Donde están las llaves, matarile rile rile, donde están las llaves matarile rile ron…chimpón.
Sentadas en el suelo: a la zapatilla por detrás…tris tras, ni la ves ni la verás… la de adelante corre mucho la de atrás la pillará.
El juego de la silla… más de un culetazo me pegué.
¿Y la cuerda y la goma?… no todo el mundo tenía goma, y tampoco podíamos jugar muchas…sin embargo a la cuerda jugábamos en grupo…
La que perdía el compás… no jugaba, daba a la cuerda…
Vamos a recordar algunas de esas canciones:
Alo, dele, macu, tío pe, al ocho, de leche, macuto…tío Pepe.
Soy la reina de los mares, ustedes lo van a ver, tiro mi pañuelo al agua (pañuelo al suelo, mientras que saltabas) y lo vuelvo a recoger (bajar otra vez), pañuelito blanco reblanco llévame de aquí, llévame a mi tierra donde yo nací, tengo, tengo, tengo, tú no tienes nada, tengo tres ovejas…etc.
Me encantaba el redoble, no lo hacía nada mal ,ahora, cuando en vez de saltar dando al derecho, saltaba dando al revés… eso era otra cosa.
“Mi cocherito leré, me dijo anoche leré
Que si quería  leré, montar en coche leré
Y yo le dije leré, con gran salero leré
No quiero coche leré, que me mareo leré…
Otra:
El nombre de María que cinco letras tiene..la M, la A, la R, la I, la A
MARÍAAAAAAA.
EL juego del Pañuelo.
Voy a contar una anécdota, de la que no estoy nada orgullosa, la recuerdo como si hubiera pasado ayer.
Estábamos en cuarto con Dña Consuelo , salimos al recreo dispuestas a jugar a la cuerda, de pronto veo que mi prima Flori Cabanillas se va a jugar a la goma con otras compañeras, a mí me gustaba más ese juego, pero ya estaban al completo y no me dejaron… mi prima se calló…no dijo nada, ahí quedó la cosa…pero mira por donde, al otro día, no había goma y mi prima se añadió al grupo de la cuerda, a mí me tocaba dar… empezamos el juego, cuando va a entrar mi prima, pegué un tirón de la cuerda… y os podéis imaginar lo que pasó…rodillas sangrando… mi prima como una dolorosa llorando, me decía: ¿por qué me has hecho esto con lo que yo te quiero?, yo lloraba más que ella, solo me faltó lamerla las heridas, la acompañé a que la curaran, fue un “raspajillón”, la pedí un millón de veces perdón…ella al momento estaba tan bien conmigo, pero no me lo perdoné, entre otras cosas porque yo jamás había hecho eso…ni lo haría, pero lo hice.
Querida prima, vuelvo a pedirte perdón, te quiero con locura, nos criamos juntas…nuestra niñez y juventud transcurrió al unísono, siempre contándonos nuestras cosas, compartiendo…hasta hoy día…eres mi rubita preferida, la que se chupaba el dedo y se quedaba dormidita en la escuela de la maestra Frochoso…la dulzura y la bondad en persona…seguro que hasta te has olvidado de esto, pero como verás yo no.
He dejado para casi el final, una canción, que espero que recordéis, porque yo me la sé de memoria, la cantábamos indistintamente al corro y a la cuerda rezaba así:
En la fuente del Moro, hay una fuente que mana
Sangre de los españoles, que murieron por España
No me lavo, ni me peino, ni me pongo la toquilla
Hasta que no venga el novio, de la guerra de Melillla…
(Ahí queda).
No puedo olvidar los juegos familiares, los famosos juegos reunidos… la oca, el parchís… ratos maravillosos alrededor de una mesa camilla, tarde de pipas, tostados, uvas pasas… el Monopoly…no había medio, siempre ganaba mi hermano Manolo… nos arruinaba a todos.
Mis recuerdos más hermosos a todos mis vecinos de la calle Oliva, con los que compartí todos estos momentos, a mis compañeras de colegio, fue una forma de aprender a través del juego, a ganar y a perder, a competir sanamente, hacer ejercicio, socializarnos, tener ilusión, creatividad, respeto… y sobre todo mucha… mucha diversión.
Me viene a la cabeza, el resbaladero que hay al lado de las escaleras de la puerta del ayuntamiento, ¿te acuerdas Isi?… allí nos quedábamos la ropita que cubría el traserillo destrozada…todavía me recuerda mi madre el hecho.
Este artículo se ha escrito con la intención de compartir con vosotros lo que vivimos…pero también para que interactuemos, seguro que recordáis esto y alguna cosa más… es una forma de completarlo entre todos.
Aunque a mis hijos no les ha faltado de nada, creo y puedo asegurar que no recordarán su niñez, en este sentido, como yo…

 

Madrid 17 de Febrero del 2019.
M.C.

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One Comment to “EL TINTERO DE MARÍA. Los juegos en mi niñez”

  1. Caray Maria,no te dejas nada,,casi debería ser obligado colgar este escrito por las paredes para que tomen nota, y se olviden los móviles y las consolas
    Hay veces que me da la sensación,que las personas se quieren olvidar de todo esto que explicas,es como si no hubiera existido,Mira porque lo recuerdas tu,y la verdad, como si fuera hoy,,,el guas,,los bolindres,,,tambien los cristalones y las bolas de marfil,que se decía, que corrían que no veas,
    En los barrios,los parches pedra,,,jeejej yo me cambiaba de barrio,como vivi en varios,,,pero los mas temibles el barrio del Agustin,(la cerquilla)capitaneados por Agustin,con esos no podía nadie,
    En fin te has sacado un buen relato,como todos,es parte de la historia nuestra,muy bien explicada,yo me acuerdo de todo lo que dices,,,he leido varias veces,para ver si me quedaba algo,pero no me acuerdo de todo,,,y mas,,jeejej,,,buen relato Maria,,,,te felicito

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