María Calzada Cabanillas abrió las fiestas patronales de Logrosán

Colaboradora de LAD, María nos dio la bienvenida a las fiestas con un pregón evocador y costumbrista  que tocó la fibra de los logrosanos con muchas referencias a sensaciones antiguas, olores, sonidos…, sentimientos personales de los que todos los que hemos vivido tiempos pasados en Logrosán tenemos en nuestro recuerdo.

PREGÓN FIESTAS LOGROSÁN 2019:

Sr Alcalde, miembros de la Corporación Municipal, queridos  paisanos: buenas noches.

La confianza que deposita en mí la junta de gobierno, es un honor y un orgullo, que si se me permite, quiero hacer extensible a toda mi familia, porque lo que soy como ser   humano se lo debo a ellos, a los presentes y a los ausentes, de todos  recibí los principios y valores con los que hoy día sigo guiándome en mi vida.

Soy logrosana, de una familia de emigrantes, creedme, no es nada fácil salir de tu tierra…donde creciste y fuiste feliz, para buscar lo que en un momento tu lugar de origen no pudo ofrecerte.

Especial mención a mis padres, a los que debo lo que soy en todos los sentidos…luchadores, trabajadores, gente honrada, recta y cabal, cuyo único empeño en esta vida fue dar a sus hijos un mundo mejor, al que ellos no tuvieron acceso…somos su mejor inversión…sus mejores fincas. Yo especialmente, como mujer, tengo que dar las gracias a mi madre…una mujer fuerte, luchadora, poco proclive al desvanecimiento…siempre enfrentando la eventualidad…sus palabras las tengo en mi cabeza: aprovecha la oportunidad, sólo a través del saber serás una mujer independiente y libre, me enseñaste a luchar…y en eso sigo…como tú.

Este honor que recibo, quiero compartirlo con todos vosotros también, por una razón, soy logrosana…pero del pueblo, gente humilde, sencilla y trabajadora…al igual que a vosotros por mis venas corre la savia de los olivos y las encinas.

Querer a Logrosán, a vosotros, es fácil, estar lejos muy difícil…el sentimiento de la añoranza es tan fuerte, que sólo cuando pisas esta tierra, sientes las raíces bajo tus pies.

Añoro los sabores, los desayunos de café con leche de puchero y el pan “ migao”, los fines de semana churros o “pringas”, el ajoblanco acompañado de un trocito de calabacera o patatera, las migas, el cocido de los sábados y las albóndigas de los domingos, las sopas de tomate y de patata, acompañadas con higos frescos, …el sabor de las castañas asadas a la lumbre, rodeada de familia, el potaje de Semana Santa, el escabeche, la leche “guisá”,los bollos dormidos, las perrunillas, las bollas de chicharrones, “ los cortaos”, “ la entomatá”, el pisto de tomate…los polos de Atilano…los helados del Sr Benito…

Añoro los olores, el pan de tahona recién hecho, el tomillo, el romero…las mimosas de la mina, la flor de jara en el mes de mayo…y sobre todo el olor a rosas de esta plaza, ahora que ya ha prescrito, considero que debo confesar que alguna robé y se guarda en alguno de mis libros, tengo que reconocer que de ese jardín, yo tengo la última rosa, una gran amiga aquí presente, tuvo el detalle de rocogerla para mí, la más hermosa, la llevo en mi corazón…todos estos aromas siguen impregnando mi piel.

Los colores de los amaneceres y atardeceres, el manto de tonalidades de nuestros campos en primavera, son la obra de arte más bella que mis ojos han podido visualizar…

Las noches de verano al fresco con los vecinos, sentados en sus sillas de enea, contando una y mil historias, compartiendo tristezas y alegrías…de ellos aprendí el sentido de la vecindad…a interpretar las señales del cielo, las cabañuelas…mi más cariñoso recuerdo para todos ellos, los mejores reyes magos eran los suyos…naranjas, castañas, avellanas, nueces, almendras…

Tardes de cine en el Capitol o el Palacios, acompañada de mi padre…viendo películas de vaqueros con un cartuchito de “tostaos” o patatas fritas que compartía gustosa con él.

Hay un lugar de paz para mí, la ermita de la Virgen del Consuelo, acudo cuál hija pródiga a refugiarme en sus brazos, me parece al principio atisbar un ligero mohín, pero dura un instante…enseguida me extiende sus brazos, acudo presta, me acurruco en su pecho y siento el más hermoso de los besos.

Dejo al final de todo, lo dado a través del tacto…besos y caricias infinitas, de familia, vecinos y amigos, lo que me cimentó como ser humano, lo que recibí en mi infancia y juventud…

Por último quiero tener un recuerdo especial a un hombre que marcó mi vida, ese ser que durante la noche fabricaba los besos , que generosamente repartía al día siguiente, un hombre bueno, un ser de luz: mi abuelo Adolfo Francisco Cabanillas…me dejó el camino señalado, sólo he tenido que seguir sus huellas.

Llegado el momento regresaré y bajo una encina o un olivo, descansaré…mirando a la ermita y al cerro de San Cristobal, esperando que florezcan las mimosas y la jara en el mes de Mayo.

Muchas gracias a todos.

Felices fiestas

¡ VIVA LOGROSÁN¡

¡VIVA LA VIRGEN DEL CONSUELO!

 

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